
Inicio de Abismo bajo las luces
Buenos días mis lectores, hoy al fin llegó el día para descubrir el inicio de mi novela: Abismo bajo las luces.
Para mí ha sido un honor, pero también un desafío, escribir esta novela. He tenido que darlo todo para crear una historia digna de mi propia exigencia. Abismo bajo las luces ha supuesto un reto mayúsculo, lleno de esfuerzo, dedicación, aprendizaje y crecimiento. Solo espero que marque un antes y un después. Pero eso, al final, lo decidiréis vosotros.
Pero hasta que llegue ese momento, tengo una palabra para vosotros: Disfrutad
Estará disponible en todas las librerías de España
1
Luces de Navidad
Vigo, sábado – día 0
Un hombre de tez clara, con una barba algo descuidada y que lleva una funda gris con diversos logos de colores, se aferra al volante de un camión. Mira a un lado y a otro mientras mueve sus manos de forma nerviosa como si se secara el sudor. Incluso se muerde las uñas con desesperación sin apartar la vista del móvil que tiene sobre el cuentakilómetros.
—Por favor… —Se agarra el pelo moviéndose hacia delante y hacia atrás.
La tensión es atroz, por lo que baja la ventana para sentir el aire fresco e intenta controlar su respiración agitada. Coge de nuevo el móvil y entra en su WhatsApp, pero no hay ninguna notificación nueva.
—Joder… —susurra.
Se reclina sobre el asiento muy inquieto. No logra contener sus emociones y golpea repetidas veces el volante con rabia. Se lleva las manos a la cara y suelta varias lágrimas que caen por sus mejillas.
—No lo soporto más. —Resopla abatido.
Tras unos segundos dejando que los sentimientos fluyan, la puerta del copiloto se abre y el hombre se rehace como puede. Otro, con la misma indumentaria, pero más fuerte y corpulento, se sube y se acomoda en el asiento contiguo. No dice nada, tan solo echa la vista al frente manteniendo una mirada inerte.
—¿Y bien? —pregunta el conductor, que traga saliva.
—Lo… lo he visto. —No aparta la vista.
—¿Y? Dime algo… por favor.
—Tenemos que hacerlo. No tenemos elección.
—Eso lo sé. —Se lleva las manos al rostro para terminar de limpiarse las lágrimas—. ¿Has hecho tu parte?
—Sí. —Gira la cabeza hacia su compañero—. No hay alternativa. —Levanta las manos y muestra cómo están ensangrentadas.
—No podemos llamar la atención. —Está muy inquieto—. Límpialas, no nos pueden ver así. —Señala la guantera—. Ni tampoco pueden vernos aquí. —Vigila por la ventanilla.
—Yo… —La abre y saca un bote de gel desinfectante para limpiarse—. La sangre nunca se irá de nuestras manos.
—Piensa en lo que significa hacer esto… es lo único que importa. —Echa la vista atrás para ver el cajón del camión, donde hay una lona colocada de forma irregular—. Si fallamos…
—¡¿Crees que no lo sé?! —Le agarra del brazo con fuerza.
—¡¿Crees que yo tampoco?! —Tiene los ojos enrojecidos y relaja el tono de su voz—. No hay elección, y lo sabemos.
—Siempre estaremos… —Lo suelta y vuelve a observar el frente con una expresión ausente— marcados.
—Sí, pero no importará si…
De pronto el móvil del conductor vibra al recibir una notificación de WhatsApp. Rápidamente abre el mensaje y aparece una foto temporal que no duda en abrir. Al contemplarla, siente una enorme tristeza, pues es como si su alma se hundiese en la oscuridad.
—¿Es… ? —pregunta el compañero. —No. Pero es desde el suyo. —Baja la cabeza y comenta abatido —: Este es el momento. Esta es la señal.
…
Si queréis saber más de Abismo bajo las luces, tendréis que esperar hasta el 26/6/2026!
De momento parece intrigante. Atrae la atención.
Espero que siga así, lo que me gustan son los giros repentinos y por lo que dices esta novela los tiene.
Caraiiii que intriga!! Engancha jejee